Precios del petróleo y gas se disparan por la guerra
El mercado energético mundial entró en shock tras una escalada militar en Medio Oriente que impactó de lleno en el precio del crudo y el gas. El Brent superó los 116 dólares por barril luego de ataques a instalaciones clave en Irán, incluyendo el estratégico yacimiento de South Pars, uno de los mayores complejos gasíferos del planeta, lo que desató temores inmediatos sobre la estabilidad del suministro global.
La respuesta de Teherán no tardó en llegar: ofensivas contra infraestructuras energéticas en el Golfo, entre ellas el polo gasífero de Ras Laffan en Qatar, considerado el principal centro de exportación de gas natural licuado (GNL). El conflicto se expandió rápidamente a Arabia Saudita y Kuwait, elevando el riesgo de una interrupción regional en una de las zonas más sensibles para la energía mundial.
El impacto en los mercados fue inmediato y contundente: el petróleo y el gas registraron fuertes subas, mientras crece la preocupación por el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del crudo global. Analistas advierten que, de profundizarse la crisis, el mundo podría enfrentar un nuevo shock energético con consecuencias directas sobre la inflación, el transporte y la economía internacional.
