Trump advierte que si no hay acuerdo reanudará los ataques
Las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán previstas para este sábado en Pakistán quedaron envueltas en una fuerte incertidumbre este viernes, luego de que Teherán condicionara formalmente su participación a dos exigencias: un alto el fuego inmediato en Líbano y la liberación de activos iraníes congelados en el extranjero.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que las negociaciones “no pueden comenzar” hasta que Washington cumpla esas dos condiciones.
Según Teherán, los ataques israelíes contra posiciones de Hezbollah en Líbano violan el frágil alto el fuego de dos semanas acordado entre Estados Unidos e Irán esta semana. El gobierno iraní sostiene que ese acuerdo debía incluir también el frente libanés, una interpretación que Washington e Israel rechazan.
Funcionarios iraníes indicaron además que los activos bloqueados —miles de millones de dólares retenidos en bancos extranjeros por sanciones internacionales— deben ser descongelados antes de cualquier diálogo.
Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que si no se alcanza un acuerdo de paz este fin de semana, Washington está preparado para reanudar e intensificar los ataques contra Irán. La Casa Blanca también expresó malestar porque Teherán volvió a restringir el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.
En paralelo, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, lanzó una dura advertencia antes de partir hacia Pakistán: dijo que Irán no debe “burlarse de nosotros” durante las conversaciones. Se espera que Vance encabece la delegación estadounidense en Islamabad.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que Israel desea mantener conversaciones directas con Líbano sobre la situación fronteriza y el desarme de Hezbollah, mientras una fuente diplomática indicó que el primer ministro libanés viajará a Washington en los próximos días.
Las autoridades paquistaníes continuaron este viernes con los preparativos para recibir a las delegaciones en Islamabad, con despliegue militar, controles de seguridad y restricciones de circulación en la capital. Sin embargo, medios iraníes cercanos al gobierno aseguraron que la delegación de Teherán todavía no partió hacia Pakistán.
