Política

Irán analiza el plan de paz de EE.UU. mientras impone nuevas normas para circular por el estrecho de Ormuz

Irán está evaluando una nueva propuesta de paz impulsada por Estados Unidos para reducir las tensiones en Medio Oriente, mientras avanza simultáneamente en la imposición de nuevas reglas de control marítimo sobre el estratégico estrecho de Ormuz.

Según documentos obtenidos por CNN, las autoridades iraníes implementaron un nuevo protocolo que obliga a todos los buques que deseen atravesar el estrecho a presentar información detallada ante un nuevo organismo denominado Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA).

La medida es interpretada por analistas internacionales como un intento de Teherán de formalizar el control operativo sobre una de las rutas energéticas más importantes del mundo, al tiempo que busca mantener capacidad de presión en las negociaciones geopolíticas en curso.

El nuevo sistema exige a los armadores y operadores completar una “Declaración de Información del Buque” para garantizar el paso seguro por la vía marítima. Desde el inicio del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel a comienzos de este año, Teherán ha advertido reiteradamente que cualquier embarcación que cruce el estrecho sin autorización de la Guardia Revolucionaria Islámica podría ser considerada un objetivo militar.

Aunque el número de ataques reportados ha sido limitado, el aumento de la tensión ya comenzó a alterar las rutas marítimas internacionales y a generar presión sobre los mercados energéticos globales.

El estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los corredores marítimos más estratégicos del planeta, ya que por allí circula cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo. Cualquier interrupción prolongada podría impactar fuertemente sobre los precios del combustible, el transporte internacional, la aviación y la inflación global.

Los mercados energéticos ya reaccionaron. Esta semana el precio de la gasolina en Estados Unidos superó los 4,50 dólares por galón por primera vez en cuatro años, impulsado por los temores sobre el suministro energético desde el Golfo.

Mientras tanto, continúan los esfuerzos diplomáticos. Funcionarios estadounidenses buscan avanzar en un acuerdo regional más amplio que permita estabilizar las operaciones marítimas y reducir el riesgo de una escalada militar.

Sin embargo, el liderazgo iraní mantiene una postura firme respecto al control del estrecho de Ormuz, considerado por Teherán como una ventaja estratégica en tiempos de guerra y un elemento central de un “nuevo orden regional y global”.

Para la industria global de viajes y turismo, la situación es seguida de cerca debido a su impacto directo sobre el precio del combustible aéreo, los costos operativos de las aerolíneas, los cruceros y la demanda internacional de viajes.