Sociedad

La marcha universitaria en Buenos Aires terminó con graves incidentes

La quinta Marcha Federal Universitaria, realizada el jueves 15 de octubre frente al Congreso de la Nación, reunió a estudiantes, docentes, autoridades académicas, sindicatos y organizaciones sociales para reclamar el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. La movilización, que se desarrolló también en otras ciudades del país, terminó con enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.

Los incidentes comenzaron alrededor de las 15.30, cuando un grupo de manifestantes rompió mobiliario urbano, levantó baldosas y arrojó piedras y otros objetos contra el perímetro policial. Las fuerzas de seguridad respondieron con gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar a quienes participaban de los disturbios. Las escenas de tensión se produjeron en las inmediaciones de la Plaza del Congreso, mientras continuaba la concentración.

Según los reportes publicados por medios argentinos, el saldo fue de 31 personas detenidas y al menos diez heridos, aunque las cifras sobre los lesionados variaron según las fuentes y el momento de los relevamientos. Entre los detenidos hubo menores de edad. El Ministerio de Seguridad Nacional informó que trabajaba en una denuncia penal por los hechos, mientras que organizaciones universitarias cuestionaron el operativo policial y denunciaron el uso de la fuerza contra manifestantes y trabajadores de prensa.

El reclamo por el financiamiento universitario

La movilización tuvo como eje el pedido de cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso y respaldada por decisiones judiciales, en medio de la disputa con el Gobierno de Javier Milei por los recursos destinados a las universidades públicas.

Las organizaciones convocantes, entre ellas la Federación Universitaria Argentina y el Consejo Interuniversitario Nacional, defendieron el reclamo presupuestario y sostuvieron que la educación superior pública atraviesa una situación crítica. También rechazaron la respuesta de las fuerzas de seguridad y señalaron que la mayor parte de las movilizaciones realizadas en otras ciudades se desarrolló sin incidentes.

La jornada volvió a poner en el centro de la agenda la tensión entre el Gobierno nacional y el sistema universitario, en un conflicto que combina el debate por el gasto público, los salarios docentes y el funcionamiento de las instituciones educativas.

Los episodios registrados frente al Congreso reavivaron, además, la discusión sobre los protocolos de seguridad aplicados durante las protestas y los límites de la intervención policial ante manifestaciones sociales.