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River volvió a perder y el Monumental estalló contra jugadores y dirigentes

River Plate atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. El equipo dirigido por Eduardo Coudet cayó 1-0 frente a Rosario Central en el Estadio Mâs Monumental, sufrió su cuarta derrota consecutiva y desató una fuerte reacción de los hinchas, que al finalizar el encuentro descargaron su bronca con insultos dirigidos tanto al plantel como a la comisión directiva.

El único gol del partido llegó a los 27 minutos del primer tiempo, cuando Nicolás Otamendi convirtió en contra de su propio arco, una jugada desafortunada que terminó marcando el destino de un encuentro en el que River fue ampliamente superior en el desarrollo del juego.

A diferencia de las presentaciones anteriores, el conjunto «millonario» mostró una imagen mucho más competitiva. Dominó la posesión, generó numerosas situaciones de gol, atacó constantemente por las bandas y presionó hasta el final. Incluso reclamó un penal por una mano dentro del área que finalmente fue desestimado tras la revisión del VAR y disputó los últimos minutos con un jugador más por la expulsión de Emanuel Coronel en Rosario Central.

Sin embargo, el principal problema volvió a aparecer en el área rival. River creó ocasiones suficientes para empatar e incluso ganar el partido, pero la falta de eficacia y una cuota de mala fortuna le impidieron cambiar la historia. La derrota dejó una sensación diferente desde lo futbolístico, aunque el resultado volvió a golpear con fuerza.

La estadística refleja el difícil presente del equipo: suma cuatro derrotas consecutivas y no consiguió puntos en sus últimas cuatro presentaciones, un escenario que incrementa la presión sobre el cuerpo técnico y el plantel en el inicio del Torneo Clausura.

El momento más tenso se vivió tras el pitazo final. Desde las tribunas del Monumental bajaron fuertes silbidos e insultos dirigidos primero a los futbolistas y luego a la dirigencia encabezada por la comisión directiva. El tradicional cántico contra las autoridades del club volvió a escucharse con fuerza, algo que no ocurría desde hace muchos años y que refleja el creciente malestar de los socios e hinchas.

River dejó señales de recuperación en el juego, pero sigue sin encontrar resultados. En un club con la exigencia del conjunto de Núñez, las mejoras futbolísticas solo tendrán valor si comienzan a traducirse en victorias. Mientras tanto, la crisis continúa profundizándose y la necesidad de una reacción inmediata ya se convirtió en una prioridad.