Sociedad

Fuertes réplicas aterrorizan a los venezolanos

Un fuerte sismo sacudió este lunes el norte de Venezuela, provocando escenas de pánico entre miles de personas que aún permanecen fuera de sus viviendas tras los terremotos que devastaron el país la semana pasada.

El movimiento, registrado con una magnitud de 4,6 por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y de 5,1 según el Servicio Geológico Colombiano, se sintió con intensidad en Caracas y La Guaira, una de las zonas más afectadas por los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que ya dejaron 1.719 muertos, más de 5.000 heridos y miles de desaparecidos.

Las autoridades informaron que no se registraron nuevos daños importantes, aunque las tareas de rescate fueron suspendidas momentáneamente en algunos edificios colapsados por razones de seguridad.

Mientras continúan las labores para encontrar sobrevivientes, la crisis humanitaria se agrava. Miles de familias permanecen en refugios improvisados o espacios públicos por temor a nuevos derrumbes, mientras organismos internacionales incrementan el envío de ayuda.

La ONU coordina la asistencia internacional junto con decenas de países que enviaron rescatistas, perros especializados y suministros de emergencia. Estados Unidos, por su parte, duplicó su ayuda humanitaria hasta los 300 millones de dólares para apoyar las tareas de asistencia, atención médica, alimentación, agua potable y alojamiento temporal.

Los terremotos, considerados los más destructivos registrados en Venezuela en más de un siglo, representan además un enorme desafío para un país que ya enfrentaba una prolongada crisis económica y de infraestructura.