Justin Trudeau cuestionó la política turística de Estados Unidos: “No ha sido muy bueno haciendo que los viajeros se sientan bienvenidos”
LA VALETA, Malta.— La imagen internacional de un destino y la percepción de hospitalidad pueden influir tanto como sus atractivos turísticos. Así lo planteó Justin Trudeau, ex primer ministro de Canadá, durante una conversación con Gloria Guevara, presidenta y CEO del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), en la Cumbre Global celebrada en Malta.
Trudeau advirtió que las tensiones políticas, los mensajes públicos y las políticas fronterizas pueden afectar las decisiones de los viajeros. Su reflexión puso el foco en Estados Unidos, un mercado históricamente importante para el turismo canadiense.
Menos viajes de canadienses a Estados Unidos
Según Statistics Canada, los residentes canadienses realizaron aproximadamente 23,1 millones de visitas a Estados Unidos en 2025, frente a 30,2 millones en 2024, una caída del 23,5%.
En contraste, los viajes de canadienses a destinos de ultramar crecieron un 10,2%, hasta alcanzar unos 14,3 millones. Aunque las estadísticas no permiten atribuir el descenso a una sola causa, reflejan un cambio significativo en los patrones de viaje.
Durante su conversación con Guevara, Trudeau relacionó estas tendencias con la percepción que tienen los visitantes sobre un destino y con la importancia de sentirse bienvenidos.
La hospitalidad como ventaja competitiva
La experiencia turística comienza antes de cruzar una frontera. Las políticas de ingreso, el discurso político y la confianza que transmite un país pueden influir en la elección de los viajeros.
El planteo representa una advertencia para Estados Unidos, pero también para otros destinos que compiten por atraer visitantes internacionales. La promoción, la conectividad y los precios son importantes, aunque no siempre suficientes si la imagen del país genera dudas.
Trudeau defendió además el turismo como una herramienta para fomentar la empatía, acercar culturas y fortalecer el entendimiento entre las sociedades. En un escenario internacional marcado por las tensiones políticas, su mensaje destacó que la apertura y la hospitalidad también pueden tener consecuencias económicas.
