Turismo

Justin Trudeau en el WTTC: “El turismo es el mejor antídoto contra un mundo que se vuelve más cerrado”

En la Cumbre Global del WTTC en Malta, el ex primer ministro canadiense defendió el turismo como motor económico, herramienta diplomática y antídoto frente al aislamiento. También analizó la caída de los viajes de canadienses a Estados Unidos y el impacto de las políticas fronterizas en la percepción de los destinos.

LA VALETA, Malta.— “El mejor antídoto contra un mundo que se está volviendo más cerrado es el turismo”. Con esta definición, Justin Trudeau, ex primer ministro de Canadá, sintetizó uno de los principales mensajes de su participación en la Cumbre Global del World Travel & Tourism Council (WTTC), durante una conversación con Gloria Guevara, presidenta y CEO de la organización.

Bajo el lema FUTU[RE]SET, el encuentro reunió a referentes internacionales para debatir el futuro de la industria en un escenario marcado por transformaciones tecnológicas, tensiones geopolíticas y cambios en los hábitos de los viajeros.

Desde su experiencia al frente del Gobierno canadiense, Trudeau destacó que el turismo debe ocupar un lugar central en la agenda política. Más allá de generar ingresos, impulsa el empleo, fortalece a las empresas, conecta comunidades y contribuye a desarrollar vínculos entre personas de diferentes culturas.

El turismo como herramienta diplomática

Trudeau recordó que, durante su gestión, decidió eliminar las restricciones de visado que afectaban a los ciudadanos mexicanos que viajaban a Canadá. Según explicó, facilitar la movilidad contribuyó a mejorar las relaciones bilaterales y a fortalecer la cooperación entre ambos países.

Su reflexión apuntó a una cuestión central para el sector: las políticas de ingreso no son simples procedimientos administrativos. También transmiten señales de apertura o desconfianza que pueden influir en la relación entre naciones y en la decisión de los viajeros.

El ex mandatario defendió, además, la importancia del encuentro presencial. Aunque la tecnología facilita las comunicaciones, sostuvo que muchas relaciones y oportunidades surgen en conversaciones informales, reuniones y experiencias compartidas que permiten construir confianza.

Estados Unidos pierde viajes desde Canadá

Uno de los puntos destacados de la conversación fue el descenso de los viajes de residentes canadienses a Estados Unidos, en un contexto de tensiones políticas entre ambos países.

Según Statistics Canada, en 2025 los residentes canadienses realizaron aproximadamente 23,1 millones de visitas a Estados Unidos, frente a los 30,2 millones registrados en 2024, una caída del 23,5%.

En contraste, los viajes de canadienses a destinos de ultramar aumentaron de 12,9 millones a 14,3 millones durante el mismo período.

Aunque estas cifras no permiten atribuir el cambio a una única causa, Trudeau relacionó el comportamiento de los viajeros con el clima político y la percepción sobre cómo serán recibidos al llegar a un destino.

La reflexión pone el foco en un factor decisivo para la competitividad turística: la experiencia del visitante comienza antes de cruzar la frontera. La reputación internacional, las políticas migratorias y los mensajes públicos pueden influir tanto como los atractivos naturales, la hotelería o los precios.

Liderazgo, empleo y confianza

Durante el diálogo, Trudeau también destacó el papel del turismo en la formación profesional de los jóvenes. Recordó sus propias experiencias laborales antes de ingresar a la política, entre ellas trabajos en campamentos, como guía de rafting y en restaurantes, que le permitieron desarrollar habilidades interpersonales y aprender a resolver conflictos.

Asimismo, reflexionó sobre las dificultades del liderazgo político y las consecuencias de la desinformación, especialmente durante la pandemia de COVID-19, cuando la circulación de información falsa profundizó divisiones sociales y afectó la confianza pública.

Al cerrar su intervención, invitó a conocer Montreal, su ciudad natal, por su gastronomía, su arte y sus festivales.

El mensaje que dejó en Malta fue claro: el turismo es mucho más que una actividad económica. También puede fomentar la empatía, reducir prejuicios y acercar a las sociedades en un escenario internacional cada vez más complejo.